Hay días que empiezan con un simple «quedamos en Atocha» y terminan convirtiéndose en un recuerdo inolvidable. Amaneció el día con un cielo gris y lluvioso y tras cruzar las puertas de la estación, fuimos recibidos por un sol acogedor.
El pasado jueves 05 de febrero, los alumnos de nuestro centro ejercimos de anfitriones para un grupo de alumnos del “Berufskolleg Bachstraße”, de Düsseldorf (Alemania). El reto del día era enseñarles nuestra ciudad y comentarles, en alemán, los puntos más relevantes de cada lugar. Sin embargo, la realidad fue incluso mejor: compartir historias, risas y buena comida.
Quedamos dentro de la estación de Atocha a primera hora y empezamos el recorrido allí mismo. Primero, observamos el jardín interior de “Almudena Grandes”, actualmente en obras, las cuales fueron inesperadas tanto para los alemanes como para nosotros mismos. Al salir a la Plaza del Emperador Carlos V, observamos el Ministerio de Agricultura y caminamos hacia el Jardín Botánico y el Museo del Prado mientras se tomaban las primeras fotos del día.
A continuación, caminando por el Paseo de Recoletos, llegamos hasta el Congreso de los Diputados, donde nos fotografiamos como un grupo sólido. Incluso a los estudiantes pareció haberles gustado tanto el edificio como para mantener recuerdos a través de fotos individuales.
Luego vino lo mejor: una gymkana por el Barrio de las Letras. En grupos mixtos, buscamos monumentos relacionados con figuras literarias importantes, tales como Cervantes, Lorca, Quevedo y Lope de Vega. Entre mapa, bromas y frases mal pronunciadas, los lazos se estrecharon de verdad. Aunque la mayoría de la comunicación giró en torno a la comida, al final, terminamos haciendo buenas “migas”.
Una vez agrupados y con el apetito abierto, comimos todos juntos en el tan icónico bar “El Brillante”. Bocadillos de calamares, tapas compartidas y algún que otro intento de enseñar a pedir raciones en español. El broche de oro perfecto.
Para algunos de nosotros, el día continuó: acompañamos al grupo de alemanes al museo Reina Sofía. Ver el Guernica con ellos fue redescubrirlo: silencio, respeto y algún «sehr schön».
Al final del día, la pregunta más oída fue “¿Repetimos?” y, en todos los casos, a ello contestamos “Ja, natürlich!”.

David García, CFGS 1º Asistencia a la Dirección (Intensivo)